lunes, 26 de enero de 2009

Para la reflexión / To reflect on


"No cesaremos de explorar, y el final de nuestra exploración será llegar donde empezamos y por primera vez, conocer ese lugar" .

"We shall not cease from exploration and the end of all our exploring will be to arrive where we started and know the place for the first time" .


T. S. Eliot (1888-1965)

viernes, 22 de agosto de 2008

Donde haya oscuridad ... / Where there is darkness ...



... ponga yo luz.
... let me sow light.

EN MEMORIA DE LOS FALLECIDOS DEL ACCIDENTE DE BARAJAS
IN MEMORIAM OF THE DEPARTED IN THE BARAJAS PLANE CRASH

miércoles, 6 de agosto de 2008

Homenaje a la Belleza / Homage to Beauty


I love you Lara

domingo, 3 de agosto de 2008

La Sombra del Viento



Inauguro sección y aunque no soy un ávido lector (más bien soy bastante lento), lo cierto es que siempre tengo algun libro entre manos.


En estos días de vacaciones intento aprovechar para hacer cosas que de normal no puedo hacer y entre ellas está por supuesto leer.


Después de unas cuantas semanas, acabo de terminar La Sombra del Viento de Carlos Ruiz Zafón y tengo que decir que me ha encantado.


Si tuviera que clasificarlo, lo mejor que se me ocurre decir es que ha sido y será para mí un libro diferente.


La novela aunque funde elementos góticos, detectivescos y costumbristas, es esencialmente una novela romántica.


Ya desde el primer capítulo (magistral, sobretodo la descripción de ese lugar de leyenda llamado el cementerio de los libros olvidados), supe que me enfrentaba a algo diferente y que merecía la pena ser leído (aprovecho para decir que no soy de esos que una vez empezado un libro hay que terminarlo sea como sea; si no me gusta lo dejo y a por otro. Hay demasiados libros en el mundo y tiempo para leer sólo unos pocos).


En cuanto a personajes, es muy rico. Cada uno tiene pasados y cada uno de ellos a cuál más tremendo. De todos ellos me quedo con Fermín Romero de Torres.


Barcelona, la ciudad en la que trancurre la historia, siempre gris, lluviosa y encapotada, es otro personaje fantástico más: sus calles, plazas, rincones y múltiples recovecos acogen, esconden y dan vida a una historia en la que la realidad de los personajes y la ficción de los libros que aparecen en ella se entrelazan y fluyen a trancas y barrancas paralelamente; y es que ésta, es una historia de libros hecha por y para los que aman los libros.


En este sentido, y ya termino, aunque hay muchas, quisiera acabar con una de las frases del final que me ha gustado mucho en la que se habla sobre el leer y sobre la relación entre los libros y nosotros los lectores. Dice así:


"Bea dice que el arte de leer ..., es un ritual íntimo, que un libro es un espejo y que sólo podemos encontrar en él lo que ya llevamos dentro, ..."


Por supuesto, de lectura muy recomendable.


Ed

miércoles, 30 de julio de 2008

Simple pero demoledor / Simple but devastating


"Millones veían la manzana caer, pero Newton se preguntó por qué"

"Millions saw the apple fall, but Newton asked why"


Bernard Baruch




Ante semejante frase, habrá que prestar más atención a lo que nos rodea, ¿no?


Ed


sábado, 21 de junio de 2008

Santo y héroe

Si digo Pedro Cavadas, probablemente a la mayoría de ustedes no les diga mucho. A mí tampoco ..... hasta esta mañana, claro.

Resulta que esta persona es todo un ejemplo de inteligencia, humanidad y entrega a los demás y todo porque un día decidió bajarse del tren de la vanidad y la banalidad del tener por tener, las apariencias o el "confeti social" y a cambio se puso a servir a los demás con lo que mejor sabe hacer: trasplantar órganos y miembros del cuerpo.

Pedro vivía una vida llena de comodidades y lujos gracias a su tan bien pagada profesión de cirujano hasta que un buen día en uno de sus viajes a Africa descubrió la "levedad" del ser y la importancia de ayudar y mejorar las vidas de la gente a cambio de, en sus propias palabras, nada.


Desde ese momento, hace ya unos años, su vida ha cambiado radicalmente y hoy en día vive ejerciendo su profesión la mayor parte del tiempo entregado a los demás y volviendo a África durante unas semanas para dar la vida a los que por no tener nada, la esa vida y la salud son un auténtico lujo.

Realmente es admirable escucharlo hablar*, es de esas personas "luminaria" ante las que inevitablemente uno se siente tremendamente pequeño e irrelevante pero al mismo tiempo infinitamente agradecido de que personas así existan, ya que dignifican y engrandecen al ser humano haciéndote recuperar la fé en él.

Pedro: ¡Bravo!, gracias por ayudarme a recordar una vez más cual es la verdadera dimensión de las cosas. ¡Ah! por cierto, aunque no soy muy dado a salir y tomar cosas por ahí, seguro que si me dieras la oportunidad, me encantaría tomarme más de un refresco contigo.


*: -la entrevista fué esta mañana en el programa Te doy mi palabra de Isabel Gemio de Onda Cero; se puede escuchar desde su página web: Te doy mi palabra 21/06/08-. Enormemente saludable y sin despercicio alguno.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Cuando el dique seco...

Era una tarde cualquiera. Conducía mientras mantenía una conversación. Trataba sobre nuestros mayores: lo típico, un familiar que se va a llevar a una residencia; algo que desgraciadamente ocurre todos los días pero de lo que probablemente no seamos nada conscientes.
Probablemente también, sea lo mejor. Cuando uno ya no se vale por sí mismo, cuando te conviertes en una carga para los demás, cuando las fuerzas ya flaquean más de lo conveniente y poco te sostiene, cuando tu ciclo vital y el de tus compañeros de viaje haya concluído y el mundo se te vaya y lo mires como a un extraño intruso que ya no te pertenece, entonces, ¿qué?
Y ¿Qué nos quedará para entonces, cuando todo lo que no sea la experiencia de la vida vivida, los recuerdos, las alegrías y las tristezas, lo que hemos conseguido y lo que no, nuestros sueños que pasaron sin conseguirse y los conseguidos etc hayan desaparecido, los hijos sean ya mayores e independientes, ...?
Creo que a lo largo del camino de la vida debemos atesorar todas las vivencias que podamos para que, llegado el inevitable momento de nuestra entrada en "dique seco", no nos quedemos vacíos, huecos o secos, sino que por el contrario podamos sentirnos llenos, en paz con nosotros mismos y los demás, podamos agarrarnos al suave báculo de la vejez y con la sabiduría que solo da el tiempo, no tengamos temor a mirarnos en el espejo porque sabremos que sencillamente podremos sonreir.
Acabo estas reflexiones con una presentación muy adecuada a todo lo dicho pero sobretodo con un consejo: ¡VIVE!